Camino del Corazón

John, un amigo de Estados Unidos, que trabajó mucho tiempo al cuidado de las Secuoyas del Parque Nacional de California, me dijo hace un año que estaba recorriendo mi "Camino del Corazón". Ya que parecía que él sabía mucho al respecto, le pedí que me hablara más acerca de este tema. Me dijo que cada persona tiene su propio camino palpitante, con el que viene emplazado desde su nacimiento y que el mío estaba relacionado con los árboles y las plantas, que solo debía de poner mi vista en los acontecimientos y claves de mi vida para darme cuenta, no en vano, había nacido en el día de la Jerarquía de los Nobles Vegetales. Me dijo también que otras personas recorren su camino del corazón de muchos e infinitos modos. Hay quien está especialmente unido al mar, hay quien tiene el don de resolver conflictos, otros perfecionan un arte hasta la excelencia de comunicar grandes cosas con su talento. Pero sobretodo, me recalcó, es importante que cada uno viva el suyo y lo recorra con satisfacción convirtiendose en "encontrador". Constantemente en mis paseos de bosque, se muestran ante mí corazones tallados en árboles, piedras, hojas, etc. No es algo que busco, me consta que cuando los buscas se esconden como las liebres en sus camufladas madrigueras. En esos momentos en los que camino vacía de mi misma, es cuando aparecen, y me recuerdan que mi camino se muestra ante mí como encontradora que soy. Algo me dice que pronto podré ver a John y que pasearemos silenciosos entre las gigantes Secuoyas californianas. Foto de un Haya adulta mostrando en su centro su gran corazón. 💚

Noelia Velasco

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